¡Hola reposteros! En el post de hoy, les quiero compartir 5 Consejos para conseguir que los bizcochos que prepares te queden esponjosos y super deliciosos. Éstos consejos son bastantes sencillos de seguir, así que no habrá excusas para que te vuelvas un profesional de los bizcochos :) ¡Comencemos!
1. Utiliza los utensilios adecuados.
Parecerá una tontería, pero es imprescindible que mezcles los ingredientes de cada receta de manera correcta, y para ello, lo ideal sería utilizar utensilios que te hagan más cómodo el trabajo. Por ejemplo:
1.1 Es importante disponer de un bol lo suficientemente grande para trabajar cómodamente y asegurarte de que caben todos los ingredientes. Puede ser de plástico, metal o cristal.
1.2 Para medir las cantidades exactas de cada uno de los ingredientes que necesites para hacer la masa, sin lugar a dudas tiene que ser una báscula muy precisa.
1.3 Es indispensable también un cernidor de harina, ésto para airear la harina para que los bizcochos te salgan esponjosos y la masa sin grumos.
1.4 Una espátula de cocina. Tiene que ser amplia para trabajar bien la masa y cómodamente, también debe ser flexible para adaptarse al bol correctamente y arrastrar la masa de las paredes.
1.5 Si está en tus posibilidades, sería maravillosos que contaras con un batidor eléctrico. Cualquier modelo, para comenzar, te sentaría perfectamente. De no ser así, lo ideal sería que contaras con un batidor globo, de esos de acero inoxidable para que puedas batir a mano. Evita utilizar tenedores o cucharillas para preparar la mezcla de los bizcochos, ya que éstos no te ayudan a que los ingredientes se integren correctamente.
2. Utiliza ingredientes frescos
2.1 Los ingredientes tienen que estar a temperatura ambiente antes de ponerte a hacer la masa para que no corras el riesgo de que se corte. Hay excepciones claro, pero si la receta no te especifica lo contrario, procura sacar los ingredientes que vas a utilizar unos 30min mínimo antes de comenzar a preparar.
2.2 El tamaño de los huevos. Tienen que ser huevos de tamaño M que pesan de 55 a 60 gr por unidad. Si no dispones de este tamaño, debes pesarlos para poner la cantidad requerida y así evitar agregar más líquido.
2.3 Pon una pizca de sal para que realce el sabor de los ingredientes dulces. Si la mantequilla que vas a poner tiene sal no hace falta echarla porque ya la lleva la mantequilla.
2.4 El tipo de harina. Yo casi siempre pongo harina de trigo común, ya sabes que hay muchas marcas de harina con impulsor en el mercado para que no tengas que añadir levadura a la mezcla, pero mi recomendación es que los agregues por separado.
2.5 Impulsores. Yo suelo usar uno de una marca muy conocida pero cuando no tengo ese uso otros que tenga por casa y no noto la diferencia.
2.6 Aromatizar. Es conveniente para dar un toque de sabor y olor a tus bizcochos. Puedes usar esencia de vainilla o las ralladuras de limón o naranja. A mí me encanta aromatizar mis bizcochos porque luego tienen ese ligero olor a la repostería de siempre.
3: El Mise en Place
Es super importantísimo, y no sólo en los bizcochos, la preparación del mise en place antes de llevar a cabo cualquier receta. Ésto nos evita que se nos olvide añadir algún ingrediente, o que nos excedamos de algún producto.
3.1 Primero pesa detenidamente todos los ingredientes secos, ésto te evitara tener que lavar y secar los elementos de medición para poder proseguir.
3.2 Ordena los ingredientes ya pesados según el orden que vayas a utilizarlos. A mí me gusta hacerlo de ésta manera porque me ayuda a recordar mejor la receta que estoy siguiendo, así evito confusiones en el futuro y puedo proseguir sin ojear tanto la receta.
4. La masa
4.1 La masa tiene que contener mucho aire para que salga esponjosa y esto lo logras con un batido adecuado y para conseguirla debes hacer unos movimientos ligeros y envolventes.
4.2 Tamiza la harina para incorporar más aire a la masa y suba. Tienes que poner el impulsor junto con la harina para tamizarlos conjuntamente.
4.3 Bate los huevos en un bol antes de poner la harina así cuando vayas a tamizarla lo puedes hacer en el mismo bol, de poco a poco, y así pierde menos aire. Remueve de abajo hacia arriba y no agregues más harina hasta que no se haya mezclado bien la anterior para no hacer grumos.
5. El horneado
Éste también marca un factor muy importante en la elaboración del bizcocho, ya que, independientemente de la temperatura que marca nuestro horno, las intensidades de todos ellos varían. Para comprobar la temperatura correcta, lo ideal sería que tuvieras un termómetro de horno.
5.1 Cuando el bizcocho sube mucho en el centro es que tenemos mucha temperatura en nuestro horno, o quizás falla el termostáto, puedes comprar un termómetro de horno para comprobar cual es exactamente la temperatura dentro de tu horno o probar a bajarla un poquito la próxima vez.
5.2 Cuando el bizcocho se hunde en el centro es que la temperatura del horno es demasiado baja o has abierto el horno durante el horneado y ha entrado una ráfaga de aire frío, sí, aunque te parezca que ha sido un segundo, NO SE DEBE ABRIR EL HORNO durante el horneado de bizcochos, puede ser una catástrofe para nuestra receta. En este caso prueba a durante los últimos 15 minutos de horneado bajar un poco la temperatura del horno y añadir un poco más de tiempo de horneado, si ves que se tuesta demasiado en la superficie, cúbrelo con papel de aluminio. Deberás de hacer pruebas hasta conocer perfectamente el funcionamiento de tu horno.
5.3 Cuando se tuesta demasiado la superficie durante el horneado, el problema es el exceso de temperatura, prueba a bajarla la próxima vez y si estás en mitad del proceso, cubre con papel de aluminio.
5.4 Cuando la masa desborda el molde durante el horneado, es que has puesto demasiada masa o mucha levadura. Recuerda que no se debe rellenar más de las 2/3 partes del molde.
¡Éstos han sido mis 5 consejos para ti! ¿Qué te han parecido? ¿Tienes alguna otra recomendación que quieras añadir? ¡Déjala en los comentarios! Encantada te estaré leyendo...


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